Contemporáneos y espontáneos

El discurso que está naciendo

Por Jorge Mendoza

El Monstruo del Entremés agradece a los coordinadores del encuentro “Teatro Contemporáneo Dominicano: Otros discursos, otras experiencias, otras quinientas…”  realizado en noviembre del 2011 en el Centro Cultural de España por permitirnos la publicación de algunos materiales de dicho encuentro. Esto es a Machepa Teatro con Wendy Alba, Hamlet Bodden y Camilo Landestoy. 

Desmontar es contar desde atrás hacia adelante apelando a la memoria del proceso vivido y en la presente ocasión celebro la satisfacción de hacerlo y compartirlo.

Fronteras y clasificaciones

Los cambios de paradigmas, el arte individualista o personalista del performero, con el ejecutante como persona/personaje, la desarticulación de los movimientos artísticos de tendencia popular/política de los ´70, la agudización de la crisis económica y el trueque de la ideología revolucionaria por el pragmatismo y la inmediatez, obliga a dejar de lado esas fronteras estéticas de los géneros, a desconfiar de las clasificaciones, a repensar estrategias discursivas, que afectan la concepción, el montaje y la recepción de la obra. Dentro de la llamada danza-teatro bien pudiéramos hablar de danza y teatro, danza gestual, teatro coreográfico, teatro físico, performance, mimo… realizados por el bailarín, bailador, intérprete, comediante, artista, cómico, ejecutante, histrión, figurante, farandulero y otros apelativos por inventarse. En lugar de clasificar, vamos a ver los matices.

El protagonismo cultural también intercambia sudores con el hedonismo. En algún lado del abigarrado paisaje están los jóvenes actores que incursionan en el cine y en los musicales; la imagen del actor evoluciona hacia el showman; emerge tímidamente la imagen del actor divo; la estrella, cuyo glamur solo precisa el espaldarazo internacional como toque definitivo, el muevo animador de la cultura ligth que concilia la alta cultura con la cultura barrial, ¿Cuestión de estética o mercado?… solo es una pregunta…

No hay límites y la ausencia de límites provoca vértigo. Y no sabemos que nombre ponerle a tanta subversión, no solo por la rapidez, sino por el desconocimiento. Además, ¿qué nombre ponerle  a una transición?, ¿a una intersección?, estamos inmersos en una burbuja del tiempo y la posmodernidad, otro nombre atractivo y publicitado, ¿realmente sirve para desmontar lo que pasa? Sobrecargados de información visual y verbal los árboles no permiten ver el bosque. El teatro dominicano de último minuto se resiste a ser desmontado.

También están los que emigraron a la televisión en busca del status y una remuneración económica que el teatro no podía darles. Algunos se quedaron dentro, otros se convirtieron en anfibios, compartiendo el espacio con aficionados sin  formación académica que  la asumieron como medio de inserción social y así nació, una concepción estética criolla del repentismo. ¿Existe algún artista del 2000 en adelante que no se sienta seducido por la ilusión de recibir un Premio Casandra? Los chicos de la tv no tienen que reclamar la atención de los medios para sus propuestas, “son los medios”. Hace poco, directores teatrales de prestigio invitaban a figuras de la farándula a sus montajes con el objetivo de llenar la sala, hoy la invitación la realizan ellos, no para llenar la sal, sino para legitimarse.

Los jóvenes creadores e intérpretes de la presente generación, más que hablar, se mueven, más que escribir, imaginan. La imagen corporal y el vídeo ganaron el terreno en la conformación de la identidad de este grupo, que gusta del collage, el kitsch, de las conquistas sociales de los gays y lesbianas, del compromiso político con diplomacia o las propuestas de corto alcance (solo duran tres días); del boom de la cultura urbana: break dance, zancos, maquillaje corporal, fiestas de hallowen, reallitys, concursos de sky, bmx, canto, baile, belleza, al ser ampliamente publicitados por los medios de comunicación confunden la realidad con la fantasía, o mejor aún, a nadie parece importarle la confusión.

El teatro de pequeño formato no obedece siempre a una preferencia estética, sino a un imperativo económico, porque la tendencia es hacia lo espectacular, lo acrobático/danzario, ese arte totalitario circense que busca el impacto envolviendo todos los sentidos del espectador y eso requiere mayor inversión de recursos. La competencia es dos veces mayor que antes, gracias a las facilidades que hoy poseen los estudiantes de arte dramático, pero también a la introducción de los productores teatrales de nuevo cuño: animadores de televisión, productores, comediantes…

El aporte discreto, pero cada vez más importantes de las iglesias protestantes y católicas al cultivo de las danzas hebreas, pantomima, poesía coreada, al teatro dominicano con jóvenes como Rommel Ruiz, director junto a Annie Ruiz de YPI Charter Schools, Keile de León, dedicados a la pantomima; Santiago Cuevas, Jesús Villanueva, este último consagrado a la declamación; Cesario Mercedez con Andamio Teatro- Taller. Las grandes producciones presentadas en el Teatro Nacional dirigidas por agrupaciones evangélicas y católicas deben ser apreciadas en su justa dimensión. El valor de cultivar géneros poco valorados en los actuales momentos como la poesía coreada y la pantomima por la iglesia no está en su difusión precisamente, sino en su rescate y permanencia. Le ha correspondido a la iglesia, como depositaria del arte más tradicional.

Ideología política, mística grupal.

No pocos de los artistas que hicieron teatro popular y político en los ´70 y ´80 asumirían cargos en el Ministerio de Cultura y otras instituciones oficiales. Agitar la banderita del partido fue la apuesta por el cambio y la esperanza. La ilusión era entonces de esperar los mejor de gente sensible, conocedora y víctima de las injusticias, de la ignorancia de funcionarios anteriores en cargos similares. De ellos esperábamos un trabajo coherente, rigurosos, justo… y seguimos esperando; la herencia que nos dejaron nuestros hermanos mayores del teatro es la politización de la actividad cultural, el personalismo, gestiones conflictivas… todavía se debate si existe o no una política cultural, l cual, revela el grado del problema y la división de nuestra clase.

Grupos como el Taller Anarco-teatral, de Arturo López y Loraine Ferrand, investigadora de la cultura urbana, actriz de teatro físico con su laboratorio, además de haber realizado un aporte sobresaliente en la creación de vídeos educativos a través de la Fundación Prensa Civil Quisqueyana junto a Oscar Grullón. La manzana envenenada, Fundación Teatro Cayenas, Pie de Puente, Tesence teatro, La Colmenita, Teatro Divergente, Valkirias Teatro, Teatro de los Oficios, Teatro Kandela, Machepa Teatro, Anacaoana Teatro, Teatraco, Teatro Caramaná de Gerardo “El Cuervo” Mercedes, en Moca, Rutinantes, Teatro Inmediato, Teatro Utopía, Teatro Maroma, Teatro Capuchín, La promoción, Teatro Dramú, Teatro Jsscan, Colectivo teatral Opus Baquini, 7 artes de Ruth Emeterio, Teatro Alternativo de Lorena Olivo, Circopan de Guillermo Liriano Bass, que organiza el Festival de Estatuas Vivas. Dentro de este grupo están los actores/productores como Yiyo Robles como performero, Juancito Rodríguez Presenta y Producciones Melenc.

Los de la diáspora son: Tibai Teatro de María Isabel Bosch, Teatro Inmigrante de Elvis Polanco, Hastaquepuntoteatro de Donis Taveras y Elisenda Nadal, Pavel Marcano, Yerbamala de Mariluz Acosta, entre otros.

Eso grupos mencionados se presentan habitualmente en festivales como: Encuentro Nacional de Teatro, Encuentro Internacional de Teatro, en ocasiones con agravantes de que finalizado el festival no se vuelve a saber de algunos; el Marzo Teatral ( actual Emilio Aparicio), la Bienal de Teatro Grupal, Festival Iberoamericano de Teatro Infantil y Juvenil, Festival de Teatro del Club Arroyo Hondo, Teatro por un Tubo en Teatro Guloya, Festival Internacional de Danza Contemporánea EDANCO, Festival Nacional de Teatro Popular Mayo Teatro. Los estudiantes de la Escuela de Arte Dramático tienen su primer fogueo en el escenario celebrando cada año el Festival de Teatro Estudiantil (Festil). Con cierta frecuencia se realizan muestras de teatro escolar con estudiantes de secundaria. Desde hace unos años el Programa  Sembrando Teatro coordinado por Elizabeth Ovalle, a través del Ministerio de Cultura organiza una muestra de teatro con grupos aficionados.

El vaivén de la crisis.

La crisis teatral de la que tanto hacemos referencia, es cíclica, sintomática y heterogénea. Los grupos comprometidos con el oficio teatral la padecen con mayor rigor que aquellos que están viviendo dentro de los medios. No hay envidia, también se paga un precio por estar ahí.

Si en los años ´80 entró en crisis la posición ideológica política y la mística grupal, un poco antes del 2000, las promociones de egresados de la Escuela Nacional de Arte Dramático y grupos aficionados de distinta procedencia demostraron una renovación de esa mística, algunos con obras de crítica social y en mayor medida, de contenido humanístico. Al parecer, en una legítima aspiración de reconocimiento,  los grupos de teatro no suelen ir a la calle, aunque obra y montaje señalen este camino; en nuestro contexto socioeconómico, sin patrocinadores, solo la sala garantiza la remuneración, así, se enfrentan a sus propias contradicciones y aparentemente sin cargos de conciencia, asumiéndola como mal necesario. El concepto del espacio intervenido, para los pocos que se aventuran a asumirlo, se realizara en la misma sala teatral, el teatro de calle es una opción ocasional y/o coyuntural, hasta el momento.

De alguna manera el miedo a la represión policial por un lado y la delincuencia desbordada por el otro, modificaron la hora de las presentaciones, pero también disminuyeron la cantidad de público en lugares considerados de alto riesgo. En este apartado siempre hay quienes optan por un arte complaciente o evasivo como respuesta a la crisi económica y política. Los grupos se promocionan en páginas sociales como Facebook, donde colocan imágenes, afiches y el chat les permite realizar la venta de boletos. También cuentan con blogs y páginas Wb para hablar ampliamente sobre sus trabajos.

El costo de alquiler de los teatros formales, tanto de los del gobierno como los privados, no es manejable para la mayoría. Ante esta problemática surgen los espacios alternativos y/o independientes como: Fundación Teatro Luna, La Treinta y siete por Las Tablas, en Santiago, Teatro Las Máscaras, Teatro Guloya, La Cuarta Espacio Teatral, Teatro Arroyo Hondo. Casos especiales lo constituyen el teatro del Colegio Babeque, La Chocolatera, La Salita experimental Haffe Serrulle, la iglesia ICC, actual propietaria del cine teatro Olimpia, entre otras.

La presencia de Iberescena en República Dominicana ha obligado a los artistas y grupos independientes a organizarse legalmente para poder disfrutar del apoyo económico, los artistas cuentan con las becas de la Seescyt, las becas de la Universidad Rey Juan Carlos, las Fullbright de los Estados Unidos, que también ofertan las del American Dance Festival… oportunidades de que tiene los artistas y que antes no se tenían.

Aunque frecuentemente se escucha en las oficinas gubernamentales que no hay dinero para apoyar ciertas actividades, resulta irónico el número de actividades culturales que se realizan en República Dominicana con dinero del gobierno. Una de ellas es la Feria Internacional del Libro, donde el número de presentaciones teatrales compite con los festivales mencionados, lo cual constituye un grave error en la política cultural nuestra. Al parecer, a los artistas funcionarios les place más celebrar mayor cantidad de actividades que asumir la calidad de algunas. La crisis es selectiva y más en época de campaña política. Queda en manos de la presente generación hacer conciencia del momento histórico que vivimos; ya escuchar estas palabras es un paso.

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