Cuando se trata de la transmisión del oficio, la gente de teatro está poco acostumbrada a establecer lazos de continuidad entre las distintas generaciones. La tendencia del aprendizaje ha sido por la vía de la negación. Los que hoy parimos esta publicación, en lugar de realizar ese paso que parece inevitable, hemos optado por descubrir y crear vínculos fuertes con nuestra tradición escénica y de esta manera establecer un diálogo con nuestro pasado, nuestro presente y nuestro porvenir.

Nos situamos ante nuestro pasado teatral y el Monstruo del Entremés de Llerena asoma su cuerpo tetrástico y nos restriega los aspectos que hoy lo hacen más vivo que nunca. El Monstruo es, por definición y origen, como la realidad misma: intertextual y fragmentado, es multiforme, una expresión plural de ese rostro polémico del ser, lo que lo hace estructuralmente vigente y contemporáneo, y tiene sentido redescubrirlo hoy bajo nuevas formas.

La revista El Monstruo Del Entremés (lo que parió el bobo) quiere ser un espacio necesario para el pensamiento y la creación de las artes escénicas dominicanas.

Todo monstruo es gestado, a veces, con amor, a veces, por la fuerza de la necesidad. Creemos que esta revista tiene en su origen un poco de ambas cosas. Somos enamorados del teatro conscientes de esta realidad. Así, en esta publicación revivimos el Monstruo de Llerena que atraviesa los siglos, reanimando otros monstruos, y sobretodo, no olvidando las censuras, los próscritos, los muertos.

El Monstruo estuvo dormido por quinientos años… ha despertado, se regenera y habla….